El origen de Daila: donde nació la flor más bella

Una decisión que nació en un instante

Daila nació en el 2018, pero su historia comenzó en un instante muy específico: el primer día que Liss Salas llegó a Mompox.

En ese momento, con un pequeño emprendimiento de accesorios y una idea modesta de buscar algunas piezas de filigrana para complementar su catálogo, no imaginaba que ese viaje cambiaría el rumbo de su vida creativa.

Al encontrarse con la calidez de los artesanos, la magia del lugar y el brillo de los hilos de plata, algo hizo clic. Ese día, Daila comenzó a tomar forma como una marca dedicada exclusivamente a la filigrana momposina.

Ese mismo día decidí que quería una marca solo para filigrana. Fue amor a primera vista.

Desde entonces, ese emprendimiento inicial ha florecido en dos universos creativos: Daila by Lisalas, con un enfoque en diseño artesanal y tradición, y Liz de la Cruz, joyería que inmortaliza la naturaleza.

¿Por qué Daila?

Mientras buscaban un nombre para la nueva marca, apareció una palabra que brilló con luz propia: Daila, que significa “la flor más bella”.

La filigrana, para mí, es la flor más bella de la joyería. Era perfecto.

Así nació el nombre. Sencillo, sonoro, poético. Una metáfora viva de la delicadeza y belleza que se esconde en los hilos tejidos a mano.

Artesano de mompox en su taller creando una joya para daila.

Una marca con intención

Desde el principio, Daila no fue solo un negocio. Fue una decisión consciente de visibilizar y celebrar una técnica que ha formado parte del patrimonio colombiano durante generaciones.

La filigrana llegó de España, pero aquí se entrelazó con la tradición orfebre de nuestros pueblos indígenas. En mi corazón siempre he sentido que por eso ha perdurado.

Liss quería mostrarle al mundo el valor de esta técnica. No como algo del pasado, sino como una tradición viva, que evoluciona con diseño y emoción.

La primera joya Daila

Ver una idea transformada en joya es una experiencia única.
La primera vez que Liss vio una joya Daila ya terminada, tejida en hilos de plata, fue como ver un pensamiento convertido en forma.

“Mi corazón se iluminó. Aunque había cosas por mejorar, ver ese diseño interpretado por los artesanos fue hermoso.”

Ese momento fue la semilla de todo lo que vino después.

De esa chispa… al Bogotá Fashion Week

Con el paso del tiempo, Daila fue encontrando su estilo. A partir del segundo año, nació una forma única de trabajar la filigrana: un enfoque más ligero, con espacios visuales, más aire. Así nació la filigrana aérea, una firma propia de diseño dentro de la técnica tradicional.

La colección Elysia, inspirada en las mujeres de la antigua Grecia, fue el debut de esta nueva forma de crear. Y fue tan especial que los llevó a ser seleccionados para el Bogotá Fashion Week 2019.

Una historia que comenzó en un pequeño taller de Mompox, ya estaba escribiendo su propio capítulo en la moda colombiana.

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